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Enfermedades inflamatorias del intestino


Tratamiento biológico para la EIII

Hemos comenzado una nueva era en relación con las posibilidades terapéuticas para las enfermedades inflamatorias idiopáticas del intestino (EIII). Los mensajeros celulares, incluyendo citocinas, quimocinas y moléculas de adhesión, ofrecen nuevos blancos para la inhibición y estimulación, de modo que es posible reducir las respuestas inmunoinflamatorias exageradas en las EIII.1
El infliximab, un anticuerpo monoclonal quimérico dirigido contra el factor de necrosis tumoral-a (FNT-a) fue el primer agente biológico autorizado por la Food and Drug Administration de los EUA para el tratamiento de la enfermedad de Crohn. Un estudio doble ciego con diversas dosis encontró que la infusión de 5 mg/kg de infliximab inducía mejoría clínica en el 80 por ciento de los pacientes con enfermedad de Crohn refractaria a esteroides, aminosalicilatos, antibióticos, azacitidina (AZA) y 6-mercaptopurina (6-MP). Casi la mitad de los pacientes con enfermedad de Crohn alcanzaron un estado de remisión que duró alrededor de 8 a 12 semanas.2 La reinfusión de infliximab en intervalos de 8 semanas mantuvo la respuesta hasta por 44 semanas. El infliximab, administrado en tres dosis de 5 mg/kg a las 0, 2 y 6 semanas, indujo respuesta clínica en alrededor del 50 por ciento de las úlceras refractarias debidas a enfermedad de Crohn durante alrededor de 12 semanas. En general el infliximab ha demostrado ser seguro, con efectos adversos semejantes a los del placebo.3 Los eventos adversos únicos incluyen el desarrollo de anticuerpos antiquiméricos humanos y anticuerpos anti ADN en alrededor del 10 por ciento de los pacientes con enfermedad de Crohn. Se ha observado hipersensibilidad tardía (v.gr., reacciones semejantes a las de la enfermedad del suero) en pacientes retratados después de un periodo largo entre las dosis, pero no en pacientes que recibieron su retratamiento en intervalos de 8 semanas. También se ha observado un pequeño riesgo de linfoma en los estudios iniciales con infliximab. En la actualidad se realizan estudios adicionales para evaluar las estrategias óptimas de mantenimiento de esta terapia novedosa para la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerativa. También se investigan otras estrategias para inhibir el FNT.

1. Sands BE: Biologic therapy of inflammatory bowel disease. Inflamm Bowel Dis 3:95, 1997

2. Targan SR, Hanauer SB, van Deventer SJ, et al: A short-term study of chimeric monoclonal antibody cA2 to tumor necrosis factor alpha for Crohn disease. Crohn Disease cA2 Study Group. N Engl J Med 337:1029, 1997 [PMID 9321530]

3. Present DH, Rutgeerts P, Targan S, et al: Infliximab for the treatment of fistulas in patiens with Crohn´s disease. N Engl J Med 340:1398, 1999 [PMID 10228190]


 


La mitad de los pacientes con EIII requieren tratamientos complementarios para el síndrome de colon irritable

El síndrome de intestino irritable es común en la población general y tiene la misma prevalencia en los pacientes con enfermedad inflamatoria idiopática del intestino (EIII).1 La historia dietética es importante para identificar alimentos que contribuyan a agravar los síntomas digestivos. Alrededor de la mitad de los pacientes con EIII usan tratamientos complementarios.2 Una revisión cuidadosa del uso de vitaminas, alimentos saludables, fibra, agentes homeopáticos y hierbas puede ayudar a identificar los factores que contribuyen a los cambios en los hábitos intestinales. Muchos pacientes con EIII sufren de síndrome de intestino irritable concomitante. Aunque el estrés habitual de la vida diaria no influye sobre la actividad inflamatoria de la EIII, muchos pacientes reportan que la tensión puede preceder un empeoramiento de los síntomas. Los antiespasmódicos, principalmente los agentes anticolinérgicos (v.gr., diciclomina, bromuro de clidinio, hiosciamina, propantelina y alcaloides de la belladona, son útiles para tratar la molestia abdominal o los síntomas del síndrome de colon irritable que acompañan a la colitis ulcerativa y a la enfermedad de Crohn. En forma semejante, pueden emplearse preparaciones antidiarreicas (v.gr., difenoxilato, loperamida y codeína) para disminuir la frecuencia de las evaluaciones y la urgencia rectal en la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn leves a moderadas.3
Deben evitarse los agentes antiespasmódicos en la enfermedad severa o fulminante por el riesgo de inducir megacolon tóxico.

1. Miner PB Jr: Factors influencing the relapse of patients with inflammatory bowel disease. Am J Gastroenterol 92 (12 suppl):1S, 1997 [PMID 9395345]

2. Hilsden RJ, Scott CM, Verhoef MJ: Complementary medicine use by patients with inflammatory bowel disease. Am J Gastroenterol 93:697, 1998 [PMID 9625111]

3. Urayama S, Chang EB: Mechanisms and treatment of diarrhea in inflammatory bowel diseases. Inflamm Bowel Dis 3:114, 1997


 


Procedimientos que ayudan a los pacientes con colitis a evitar los estomas

Para evitar los estomas permanentes se han desarrollado diversos procedimientos quirúrgicos que eliminan el colon proximal y retiran la mucosa rectal de la musculatura rectal distal conservando el esfínter anal. Estos procedimientos de bolsa pélvica que conservan el esfínter ofrecen la oportunidad de curar la colitis y restablecer la conexión entre el íleon y el ano a través de una anastomosis. Se requiere de una bolsa ileal para proporcionar la función de reservorio y prevenir una diarrea intolerable. Estas bolsas en forma de J, S o W se crean doblando el íleon distal y anastomosando la salida al canal anal. Dependiendo del estado del paciente y de la decisión del cirujano, los procedimientos pueden realizarse en una, dos o tres fases.

 


Factores de riesgo para cáncer en los pacientes con EIII

El adenocarcinoma es una complicación a largo plazo de la EIII con características que son diferentes de las del adenocarcinoma esporádico.1 El riesgo de neoplasias de colon en la colitis ulcerativa y de enfermedad de Crohn es semejante y se relaciona con la extensión y duración de la enfermedad, edad al inicio, formación de estenosis y presencia de colangitis esclerosante primaria. El riesgo de displasia, un precursor del adenocarcinoma,1 no correlaciona con la actividad de la enfermedad. Los pacientes con EIII de larga evolución e inactiva tienen el mismo riesgo de adenocarcinoma que los pacientes con inflamación crónica activa. La displasia se ha definido desde el punto de vista patológico y se ha clasificado como indefinida, de bajo grado o de grado alto (carcinoma in situ).2 La identificación de la displasia implica riesgo de cáncer en alguna parte del colon en hasta el 50 por ciento de los pacientes con lesiones de grado alto o con lesiones de grado bajo que ocurren en una placa elevada (displasia asociada a una lesión o masa).3

1. Ekbom A: Risk factors and distinguishing features of cancer in IBD. Inflamm Bowel Dis 4:235, 1998 [PMID 9741029]

2. Riddell RH, Goldman H, Ransohoff DF, et al: Dysplasia in inflammatory bowel disease: standardized classification with provisional clinical application. Hum Pathol 14:931, 1983 [PMID 6629368]

3. Bernstein CN: Challenges in designing a randomized trial of surveillance colonoscopy in IBD. Inflamm Bowel Dis 4:132, 1998 [PMID 9589298]


 


4 Gastroenterología: IV Enfermedades inflamatorias del intestino