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Trastornos hemorrágicos


La IGIV puede aumentar la eliminación de los autoanticuerpos

La inmunoglobulina intravenosa (IGIV) puede producir bloqueo del sistema reticuloendotelial al ocupar los sitios para la Fc de la IgG en los monocitos y macrófagos. También puede contener anticuerpos anti-idiotipo muy específicos que bloquean la unión de los autoanticuerpos plaquetarios al antígeno GPIIb-IIIa. La IgIV provoca la liberación de interleucina-6 (IL-6), IL-8, factor de necrosis tumoral (FNT), receptor del FNT y antagonista del receptor de la IL-1. Estudios recientes indican que la tasa catabólica de la IgG está mediada por un receptor recién descubierto para el componente Fc de la IgG, denominado FcRn (receptor Fc neonatal, porque se identificó inicialmente en epitelio intestinal neonatal) y que se localiza en las células del endotelio vascular. En condiciones normales la IgG, pero no la IgM, que entra a la célula a través del proceso de pinocitosis, es protegida de la ruptura catabólica al unirse al FcRn. Después de la administración de dosis altas de IgIV el receptor parece saturarse, permitiendo degradación de los anticuerpos patológicos que es proporcional a su concentración en plasma.1

1. Yu Z, Lennon VA: Mechanism of intravenous immune globulin therapy in antibody-mediated autoimmune diseases. N Eng J Med 340:227, 1999 [PMID 9895405]

 


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