Inicio › Boletín 10
Mecanismos de la respuesta inmune


Los receptores de la célula T se acumulan durante el reconocimiento del antígeno

Las células presentadoras de antígeno (CPA) procesan en forma simultánea muchos péptidos antigénicos y, por lo tanto, expresan en su superficie celular un gran número de complejos antígeno-CPH diferentes. Solo un pequeño número de estos complejos pueden ser reconocidos por una determinada clona celular T ab. A través de la adhesión intercelular, las células T examinan las CPA, la adhesión se pierde en ausencia del reconocimiento antigénico específico por el RCT y se intensifica cuando se realiza el contacto correcto RCT-péptido-molécula CPH. Al adherirse los complejos RCT-CD3 se agregan en la superficie de la célula T y se unen a los complejos antígeno-CPH que se han agregado en la superficie de la CPA. La inhibición de las moléculas de adhesión permite la separación de la célula. En ausencia de reconocimiento del antígeno, los complejos RCT-CD3 son incapaces de acumularse y la separación ocurre de inmediato. Debido a que la constante de unión entre el RCT y el complejo antígeno-CPH es pobre, al inicio solo un número muy pequeño de complejos se asocia con los RCT específicos en un área de contacto intercelular establecida por la adhesión. Posteriormente los complejos RCT-CD3 y las moléculas del CPH que portan el péptido antigénico correcto migran hacia la región de contacto célula T-CPA. Esto establece una densidad local muy alta de RCT, lo que promueve la unión antigénica y la activación de la célula T. la existencia de estos RCT acumulados se ha demostrado usando microscopía confocal y anticuerpos monoclonales específicos en estudios de interfase entre una clona de células T cooperadoras y una CPA específica para un antígeno.1 Además, los acúmulos de RCT pueden observarse usando tetrámeros marcados con fluoresceína de complejos antígenos-CPH.2 Esta técnica novedosa ha permitido estudios incisivos de respuestas de células T específicas contra epítopes en infecciones con virus Epstein-Barr o VIH.3

1. Viola A, Schroeder S, Sakakibara Y, et al: T lymphocyte costimulation mediated by reorganization of membrane microdomains. Science 283:680, 1999 [PMID 9924026]

2. Altman JD, Moss PAH, Goulder PJR, et al: Phenotypic analysis of antigen-specific T lymphocytes. Science 274:94, 1996 [PMID 8810254]

3. McMichael AJ, O’Callaghan CA: A new look at T cells. J Exp Med 187:1367, 1998 [PMID 9565629]


 


Hormona que antagoniza los efectos inmunosupresores de los esteroides

El factor inhibitorio de la migración (FIM) fue la primera citocina derivada de células T descubierta que se produce después de la estimulación de células T sensibilizadas por un antígeno específico. Su nombre deriva de su función al inhibir la migración aleatoria de los macrófagos. El FIM es una hormona endógena que contrarregula los efectos de los glucocorticoides.1 Los macrófagos y las células T liberan FIM en respuesta a los esteroides y otros estímulos proinflamatorios. El FIM contrarresta los efectos inmunosupresores de los esteroides sobre los macrófagos y la producción de citocinas por las células T.1 En la actualidad se desarrollan tratamientos anti-FIM con objeto de aumentar las propiedades inmunosupresoras y antinflamatorias de los glucocorticoides endógenos, de modo que pueda reducirse la necesidad de tratamiento esteroideo en diversos padecimientos autoinmunes e inflamatorios.1

1. Buscala R: Neuroimmunomodulation by macrophage migration inhibitory factor (MOF). Ann NY Acad Sci 840:74, 1998 [PMID 9629239]

 


6 Inmunología: III Mecanismos de la respuesta inmune