Los receptores de la célula T se acumulan durante el reconocimiento del antígeno
Las células presentadoras de antígeno (CPA) procesan en
forma simultánea muchos péptidos antigénicos y, por
lo tanto, expresan en su superficie celular un gran número de complejos
antígeno-CPH diferentes. Solo un pequeño número de
estos complejos pueden ser reconocidos por una determinada clona celular
T ab. A través de la adhesión intercelular, las células
T examinan las CPA, la adhesión se pierde en ausencia del reconocimiento
antigénico específico por el RCT y se intensifica cuando
se realiza el contacto correcto RCT-péptido-molécula CPH.
Al adherirse los complejos RCT-CD3 se agregan en la superficie de la célula
T y se unen a los complejos antígeno-CPH que se han agregado en
la superficie de la CPA. La inhibición de las moléculas de
adhesión permite la separación de la célula. En ausencia
de reconocimiento del antígeno, los complejos RCT-CD3 son incapaces
de acumularse y la separación ocurre de inmediato. Debido a que
la constante de unión entre el RCT y el complejo antígeno-CPH
es pobre, al inicio solo un número muy pequeño de complejos
se asocia con los RCT específicos en un área de contacto
intercelular establecida por la adhesión. Posteriormente los complejos
RCT-CD3 y las moléculas del CPH que portan el péptido antigénico
correcto migran hacia la región de contacto célula T-CPA.
Esto establece una densidad local muy alta de RCT, lo que promueve la unión
antigénica y la activación de la célula T. la existencia
de estos RCT acumulados se ha demostrado usando microscopía confocal
y anticuerpos monoclonales específicos en estudios de interfase
entre una clona de células T cooperadoras y una CPA específica
para un antígeno.1 Además, los acúmulos de RCT pueden
observarse usando tetrámeros marcados con fluoresceína de
complejos antígenos-CPH.2 Esta técnica novedosa ha permitido
estudios incisivos de respuestas de células T específicas
contra epítopes en infecciones con virus Epstein-Barr o VIH.3
1. Viola A, Schroeder S, Sakakibara Y, et al: T lymphocyte costimulation
mediated by reorganization of membrane microdomains. Science 283:680, 1999
[PMID 9924026]
2. Altman JD, Moss PAH, Goulder PJR, et al: Phenotypic analysis of
antigen-specific T lymphocytes. Science 274:94, 1996 [PMID 8810254]
3. McMichael AJ, O’Callaghan CA: A new look at T cells. J Exp Med 187:1367,
1998 [PMID 9565629]
Hormona que antagoniza los efectos inmunosupresores de los esteroides
El factor inhibitorio de la migración (FIM) fue la primera citocina
derivada de células T descubierta que se produce después
de la estimulación de células T sensibilizadas por un antígeno
específico. Su nombre deriva de su función al inhibir la
migración aleatoria de los macrófagos. El FIM es una hormona
endógena que contrarregula los efectos de los glucocorticoides.1
Los macrófagos y las células T liberan FIM en respuesta a
los esteroides y otros estímulos proinflamatorios. El FIM contrarresta
los efectos inmunosupresores de los esteroides sobre los macrófagos
y la producción de citocinas por las células T.1 En la actualidad
se desarrollan tratamientos anti-FIM con objeto de aumentar las propiedades
inmunosupresoras y antinflamatorias de los glucocorticoides endógenos,
de modo que pueda reducirse la necesidad de tratamiento esteroideo en diversos
padecimientos autoinmunes e inflamatorios.1
1. Buscala R: Neuroimmunomodulation by macrophage migration inhibitory
factor (MOF). Ann NY Acad Sci 840:74, 1998 [PMID 9629239]