Los pacientes alimentados por sonda tienen riesgo de infección por C. difficile
La diarrea asociada a Clostridium difficile (DACD) constituye un efecto
adverso ocasional del tratamiento antibiótico oral o parenteral.
Los antibióticos alteran la microflora fecal normal y permiten que
C. difficile prolifere y produzca sus enterotoxinas de alto peso molecular,
la toxina A (enterotoxina) y la toxina B (citotoxina), que causa la DACD.
Este síndrome se observó por primera vez en pacientes que
recibieron clindamicina, pero muchos otros antibióticos pueden ser
los responsables. La clindamicina, las cefalosporinas y la ampicilina se
asocian con el mayor riesgo, y la vancomicina, el metronidazol y los aminoglucósidos
con el menor.1 Los pacientes con alimentación por sonda enteral
tienen un riesgo especial.2
1. Johnson S, Gerding DN: Clostridium difficile-associated diarrhea.
Clin Infect Dis 26:1027, 1998 [PMID 9597221]
2. Bliss DZ, Johnson S, Savik K, et al: Acquisition of Clostridium
difficile and Clostridium difficile-associated diarrhea in hospitalized
patients receiving tube feeding. Ann Intern Med 129:1012, 1998 [PMID 9867755]
Estrategias para controlar la DACD nosocomial
Los pacientes con DACD deben ser tratados en forma inmediata. En casi
todos los casos debe suspenderse el antibiótico agresor. Los pacientes
sintomáticos deben recibir metronidazol o vancomicina por vía
oral.1 La bacitracina oral es tan eficaz para aliviar los síntomas
como el metronidazol o la vancomicina, pero menos para erradicar a C. difficile
y sus toxinas de las heces del paciente. La resina colestiramina fija a
la toxina y puede ser útil en algunos pacientes.
Independientemente del régimen usado, se desarrollan recurrencias
sintomáticas en alrededor del 20 por ciento de los pacientes.2 Por
lo general ocurren recaídas, aunque también puede presentarse
reinfección con una nueva cepa de C. difficile.3 Los pacientes con
recaídas sintomáticas deben tratarse de nuevo, se han sugerido
diversos esquemas de manejo, incluyendo un esquema prolongado de vancomicina,
pero ninguno es ideal. La administración de la levadura Sacharomyces
boulardii puede mejorar los resultados del tratamiento antibiótico
en los pacientes con recaídas de colitis por C. difficile.
Debido a que C. difficile puede aislarse de personal asintomático
en el hospital y de superficies del medio ambiente, el personal debe seguir
las precauciones de aislamiento enteral al atender a pacientes con colitis
por C. difficile. Se ha demostrado la diseminación interpersonal
de colitis por C. difficile en hospitales y guarderías incluso en
ausencia de uso de antibióticos. Las precauciones de aislamiento
enteral, el lavado de mano y las restricciones en el uso de antibióticos
pueden disminuir la incidencia de adquisición de C. difficile y
el desarrollo subsecuente de enfermedad. El tratamiento antibiótico
para los portadores asintomáticos no es benéfico.
1. Wenisch C, Parschalk B, Hasenhundl M, et al: Comparison of vancomycin,
teicoplanin, metronidazole and fusidic acid for the treatment of Clostridium
difficile-associated diarrhea. Clin Infect Dis 22:813, 1996 [PMID 87222937]
2. Fekety R, Mcfarland LV, Surawicz CM, et al: Recurrent Clostridium
difficile diarrhea: characteristics of and risk factors for patients enrolled
in a prospective, randomized, double-blinded trial. Clin Infect Dis 24:324,
1997 [PMID 9114180]
3. Jones EM, Mac Gowan AP: Back to basics in management of Clostridium
difficile infections. Lancet 351:505, 1998 [PMID 9716052]